lunes, 3 de octubre de 2022

El alma en cada nota

 

                           LVI  

                                  A Paco de Lucía

                   Sus manos, dos palomas encantadas

bebiendo de seis ríos de metal;

sus ojos, limpios lagos de cristal

con brillos de mil noches estrelladas.

 

Acordes como agudas puñaladas

al mismo corazón -dulce puñal-;

cadencias que con arte magistral

llenaban de color las madrugadas.

 

Hablaba la guitarra y él sentía

que al cielo se elevaba cual gaviota

en busca de la luz del nuevo día:

pues se dejaba el alma en cada nota.


Hoy la mía tan solo es alma rota

que al saber de tu adiós, vaga sombría.

 

                                          Abril-2014

 


3 comentarios:

  1. Fabuloso soneto al gran Paco de Lucía.

    Me da pena cómo murió. Llegó con síntomas de infarto. Había tan poco personal de urgencias que no lo atendieron inmediatamente. Le hicieron esperar en los pasillos o sala de espera de un hospital. Cuando fueron a atenderlo ya era demasiado tarde.

    Era un genio.

    Buen homenaje en su memoria

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    1. ¡Vaya! No sabía los detalles. A saber que hubiera pasado si lo atienden antes.
      Y sí,era un genio. Pocos han manejado la guitarra como él.
      Gracias Ana.

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