lunes, 1 de junio de 2020

MAREAS (I)







                     XXXIV

Es el mar un gigante fascinado
por la pálida cara de la luna
y por eso, del fondo de su cuna,
se eleva cada noche ilusionado

intentando besar, enamorado,
sus risueños ojitos de aceituna…
¡Pero sólo los rizos de esa duna
consigue el mar besar, decepcionado!

En las cálidas noches del verano,
cuando llega redonda y se arrebola
surgiendo por detrás del altozano,

la llama el mar con voz de caracola
y ella siente su aliento tan cercano
que le deja su luz en cada ola.

                                        Octubre-2012






 MAREAS (II)
                       

                        XXXV

                                (Sin sinalefas)


Es el mar un gigante fascinado
por la pálida cara de la luna
y por eso, del fondo de su cuna,
se levanta de noche desbocado

intentando besar, enamorado,
sus risueños ojitos de fortuna.
Pero sólo la cresta de la duna
logrará conquistar, decepcionado!

En las cálidas noches del verano,
cuando llega tan tímida, tan sola,
surgiendo por detrás del altozano,

la seduce con voz de caracola
y ella siente su canto tan cercano
que se vuelve carmín, cual amapola.

                                  Enero 2013